Científica de Exactas demostró que especies vegetales nativas depuran aguas residuales

Una investigación desarrollada en la Facultad de Ciencias Exactas, Físico-Químicas y Naturales de la Universidad Nacional de Río Cuarto demostró que especies vegetales nativas de la región pueden utilizarse para descontaminar aguas residuales de manera eficiente y, al mismo tiempo, generar una fuente de energía renovable a partir de la biomasa obtenida durante el proceso, integrando un modelo de economía circular con potencial aplicación en municipios e industrias.

El trabajo fue realizado por la Dra. María del Rosario Quevedo, microbióloga y doctora en Ciencias Biológicas especializada en biorremediación y fitorremediación de aguas residuales. La investigación propone una solución biotecnológica de bajo costo para el tratamiento de efluentes domiciliarios e industriales, con un enfoque basado en la economía circular.

La estrategia consiste en utilizar plantas acuáticas nativas y los microorganismos asociados a sus raíces para absorber y degradar contaminantes presentes en aguas residuales. Los ensayos se realizaron sobre efluentes provenientes de residencias universitarias y de la industria del cuero, caracterizados por contener altas concentraciones de materia orgánica, nutrientes, metales pesados —como el cromo— y microorganismos potencialmente patógenos.

Entre las especies evaluadas se destacan el junco (Schoenoplectus americanus) y un conjunto de pequeñas plantas acuáticas conocidas como lentejas de agua (Lemna gibba, Lemna minuta y Wolffia columbiana). Ambos sistemas vegetales demostraron una elevada capacidad de depuración, logrando eliminar entre el 50 y el 80 % de la materia orgánica, gran parte del nitrógeno y el fósforo, reducir casi por completo la presencia de microorganismos patógenos y obtener un agua transparente e inodora al finalizar el tratamiento.

Uno de los resultados más relevantes fue comprobar que el junco presentó una mayor eficiencia en la remoción de la mayoría de los contaminantes analizados. Además, el estudio permitió demostrar la capacidad de estas especies para adaptarse a ambientes altamente contaminados, activando mecanismos fisiológicos que les permiten tolerar la toxicidad mientras continúan creciendo y purificando el agua.

Del tratamiento de efluentes a la producción de biogás

Uno de los aspectos más innovadores de la investigación es el aprovechamiento de la biomasa vegetal generada durante el proceso de descontaminación.

En lugar de convertirse en un residuo, el material vegetal fue utilizado experimentalmente para producir biogás mediante digestión anaeróbica, generando así una alternativa de energía renovable. De esta manera, el tratamiento de aguas residuales no solo contribuye a mejorar la calidad ambiental, sino que también transforma un desecho en un recurso energético.

«Lo que comienza como un residuo se convierte en una fuente de energía limpia para la región, cerrando un círculo virtuoso de sostenibilidad y eficiencia», explicó la Dra. Quevedo.

Este enfoque constituye un claro ejemplo de economía circular, ya que integra el saneamiento ambiental con la generación de energía y el aprovechamiento integral de los recursos.

Investigación con impacto regional

La investigadora destacó que el trabajo responde a problemáticas concretas de la región y fue desarrollado íntegramente con recursos científicos locales.

«Este logro científico, gestado en los laboratorios de la UNRC, demuestra que es posible desarrollar soluciones innovadoras para problemas ambientales utilizando especies vegetales nativas y biotecnologías de bajo costo», señaló.

Asimismo, remarcó que esta tecnología puede convertirse en una alternativa accesible para municipios y pequeñas y medianas empresas, especialmente aquellas que requieren tratar efluentes sin realizar inversiones de gran escala.

Actualmente, la investigación continúa mediante ensayos piloto en la planta de tratamiento de aguas residuales de la Universidad Nacional de Río Cuarto, donde se evalúa el comportamiento de estos sistemas vegetales en condiciones más próximas a las de una futura implementación.

Ciencia pública para el desarrollo sostenible

Los resultados obtenidos ya fueron publicados en revistas científicas internacionales y continúan siendo profundizados mediante investigaciones orientadas al escalado del proceso y a la optimización de la producción de biogás.

La Dra. Quevedo desarrolló este trabajo doctoral bajo la dirección de la Dra. Cintia Paisio y la codirección de la Dra. Paola González, integrando el grupo de Biotecnología Vegetal y Ambiental del Instituto de Biotecnología Ambiental y Salud (INBIAS, CONICET-UNRC). Actualmente se desempeña como personal de apoyo en el Instituto de Ciencias Veterinarias (INCIVET, CONICET-UNRC).

La investigación constituye un ejemplo del aporte de la ciencia pública al desarrollo de soluciones sustentables para el tratamiento de aguas residuales, la generación de energías renovables y el cuidado del ambiente, reafirmando el papel de la Universidad Nacional de Río Cuarto en la producción de conocimiento con impacto social, ambiental y productivo.

Redacción: con información de UNRCiencia

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