La Facultad de Ciencias Exactas, Físico-Químicas y Naturales de la Universidad Nacional de Río Cuarto realizó una Jornada por el Día de la Ciencia Digna en homenaje al científico argentino Andrés Carrasco, referente de una ciencia comprometida con la salud de las comunidades y el cuidado del ambiente.
La actividad reunió a estudiantes, graduados, docentes, nodocentes, integrantes de organizaciones sociales, público en general y estudiantes del IPEM N.º 29 Felipe Galizia, quienes participaron de distintas propuestas académicas, culturales y de reflexión desarrolladas entre las 10 y las 14 horas.
La fecha conmemora el nacimiento de Carrasco, médico e investigador argentino que presidió el CONICET y dirigió el Laboratorio de Embriología Molecular de la Universidad de Buenos Aires. Su trabajo alcanzó reconocimiento internacional por las investigaciones que evidenciaron los efectos de los agroquímicos sobre la salud y el ambiente, así como por su defensa de una ciencia orientada a responder a las necesidades de la sociedad.
Ciencia para la sociedad
Durante la apertura de la jornada, el decano de la Facultad, Germán Barros, destacó la vigencia del pensamiento de Carrasco y su aporte a los debates contemporáneos sobre el papel social de la ciencia.
Para contextualizar esos desafíos, recordó una frase de la bióloga y escritora Rachel Carson, pionera del ambientalismo moderno: “Es poco probable que las generaciones futuras aprueben nuestra imprudente falta de preocupación por la integridad del mundo natural que sustenta toda la vida”.
Barros señaló que existe una continuidad entre el pensamiento de Carson y la obra de Carrasco, al afirmar que ambos contribuyeron a poner en discusión los impactos de determinadas prácticas productivas sobre los ecosistemas y la salud humana.
“Yo creo que hoy estamos recordando una figura que tenemos que revalorizar porque lo que hablaba era de una ciencia para la sociedad, una ciencia que no sea subordinada a determinados modelos”, expresó.
Asimismo, sostuvo que la noción de Ciencia Digna invita a debatir el sentido mismo de la producción científica. “Creo que como Facultad es muy importante que hoy, en este Día de la Ciencia Digna, pongamos en discusión esos modelos. Preguntarnos ciencia para quién y para qué. Esa es nuestra intención”, afirmó.

Dos documentales para pensar la relación entre ciencia y ambiente
La programación incluyó la proyección de dos documentales en el Aula Magna de la Facultad de Agronomía y Veterinaria.
El primero fue Andrés Carrasco. Ciencia disruptiva, dirigido por Valeria Tucci, que reconstruye la trayectoria del investigador y el proceso que lo llevó a difundir los resultados de sus estudios sobre los efectos del glifosato pese a las presiones políticas, económicas y académicas que enfrentó.
Posteriormente se proyectó Agua subterránea: ¿ojos que no ven, corazón que no siente?, producción audiovisual realizada por la doctora Verónica Lutri, docente del Departamento de Geología de la Facultad de Ciencias Exactas, Físico-Químicas y Naturales, que aborda problemáticas vinculadas a la calidad del agua subterránea y los desafíos ambientales presentes en distintos territorios del país.

El recuerdo de Alicia Massarini
Tras las proyecciones se desarrolló un espacio de reflexión y debate con la participación de los estudiantes del IPEM N.º 29 Felipe Galizia, Alicia Massarini, bióloga, investigadora y compañera de vida Carrasco; Marcelo Ruiz, docente de Matemática y exrector de la UNRC; y Verónica Lutri.
Con visible emoción, Massarini recordó la dimensión humana del científico homenajeado. “Andrés era una persona sensible, que tenía un profundo y genuino compromiso con el dolor ajeno. Un hombre íntegro que hacía todo desde el corazón”, expresó.
También destacó el trabajo de organizaciones sociales e investigadores que continúan desarrollando estudios sobre los impactos de los agroquímicos en la salud y el ambiente, y realizó una mención especial al equipo de investigación de la doctora Delia Aiassa en la Universidad Nacional de Río Cuarto.
“Los resultados que producen son claves a la hora de acompañar a los vecinos y vecinas de las comunidades en sus reclamos judiciales”, señaló.

Una ciencia pueblocentrista
Massarini afirmó además que el concepto de Ciencia Digna, impulsado por Carrasco, continúa teniendo plena vigencia y sigue inspirando a nuevas generaciones de investigadores. “La noción de ciencia digna interpela a las nuevas generaciones de científicos y científicas, inspira la labor de muchos investigadores de nuestra región y acompaña las luchas de las comunidades”, sostuvo.
Finalmente, señaló que el principal legado del investigador fue promover una ciencia orientada a responder a las necesidades sociales.
“Tenemos que pensar una ciencia pueblocéntrica, una ciencia al servicio de las principales necesidades de la población. La ciencia no es neutral; siempre responde a determinados intereses y debemos preguntarnos permanentemente ciencia para qué y ciencia para quién”, reflexionó.
Un vínculo profundo con la UNRC
Durante una entrevista realizada en el marco de la jornada, Massarini recordó además el estrecho vínculo que Carrasco mantuvo con la Universidad Nacional de Río Cuarto.
“Andrés tenía un fuerte vínculo con la Universidad de Río Cuarto. Colaboraba con equipos de investigación de acá y vino muchas veces a hablar con los estudiantes. Aquí encontró un lugar de pensamiento crítico que lo acogió cálidamente cuando estaba siendo muy hostigado por distintos sectores”, señaló.
Ese lazo explica también una decisión profundamente simbólica: sus cenizas descansan en la Reserva Urbana Bosque Autóctono El Espinal, espacio que forma parte de la memoria colectiva de quienes compartieron con él distintos proyectos y debates.

La vigencia de debates que siguen abiertos
Por su parte, Marcelo Ruiz recordó los intercambios que mantuvo con Carrasco en distintos espacios académicos y políticos vinculados a la relación entre ciencia, territorio y modelos de desarrollo.
El exrector destacó especialmente los debates impulsados durante el ciclo Espacios Decoloniales, realizado en la UNRC en 2011, donde Carrasco participó junto a otros referentes nacionales para discutir el vínculo entre ciencia y sociedad.
Ruiz señaló que muchas de las preguntas formuladas en aquellos encuentros conservan actualidad: cómo se producen los conocimientos científicos, a quién benefician y qué papel cumplen las universidades frente a los conflictos ambientales y sociales contemporáneos.
Asimismo, recordó la colaboración que Carrasco mantuvo con equipos de investigación de la UNRC que estudiaron los efectos genéticos de los agroquímicos sobre poblaciones expuestas.
“Se propuso trabajar aquí en nuestra universidad con este equipo de investigación, cuyos aportes fueron fundamentales para cuantificar los daños genéticos asociados a la exposición a agroquímicos”, remarcó.

Los jóvenes como protagonistas de los futuros posibles
La participación de estudiantes y docentes del IPEM N.º 29 Felipe Galizia aportó una dimensión especialmente valiosa a la jornada. Durante el intercambio final, los jóvenes formularon preguntas que reflejaron interés y preocupación por las problemáticas abordadas. Una de ellas interrogó por qué, si existen evidencias científicas sobre los impactos ambientales y sanitarios de determinados modelos productivos, esas prácticas continúan desarrollándose.
La presencia de los estudiantes cobró especial significado debido a que la institución iniciará una orientación en horticultura y proyecta una huerta orgánica. Muchos de ellos viven o trabajan junto a sus familias en el cinturón verde de Río Cuarto, por lo que los debates sobre producción de alimentos, agroquímicos y sustentabilidad forman parte de su realidad cotidiana.
Luciana Cibils, subsecretaria de Vinculación Educativa de la Facultad, destacó que la participación de las nuevas generaciones resulta fundamental para imaginar futuros posibles y construir transformaciones sociales desde el conocimiento y el compromiso colectivo.
Un homenaje en el lugar elegido para su descanso
La jornada concluyó con una intervención artística a cargo del geólogo y artista Marcelo Fabiano en el ingreso a la Reserva Urbana Bosque Autóctono El Espinal, quien leyó Carta Abierta a la Junta Agraria , texto poético breve, escrito en formato de verso libre, intenta mostrar una de las tantas visiones que pueden surgir de sujetos preocupados/ocupados por la conservación del medio ambiente en el que estamos inmersos, abordando aspectos asociados a la deforestación, erosión del suelo, biodiversidad, contaminación y salud ambiental.
A través de la lectura de un poema, el homenaje invitó a recuperar la dimensión ética, humana y transformadora de la ciencia defendida por Carrasco.
El cierre tuvo lugar en un espacio especialmente significativo para la comunidad universitaria: el sitio elegido por el propio científico para el descanso de sus cenizas, un gesto que expresa el profundo vínculo que construyó con la Universidad Nacional de Río Cuarto y con quienes compartieron su compromiso por una ciencia crítica, comprometida y al servicio de la sociedad.



Facultad de Ciencias Exactas, Físico-Químicas y Naturales Facultad de Ciencias Exactas, Físico-Químicas y Naturales-Universidad Nacional de Río Cuarto